El filósofo francés nos insta a romper la tendencia a la autocompasión y al victimismo, algo que va contra el progreso que implica la modernidad, y que se acentúa en las nuevas generaciones.
La transformación de los viejos ideales de la creatividad ha traído coerciones basadas en la innovación estética, en un ciclo nunca satisfactorio de actos creativos.