Somos seres sociales, interdependientes y vulnerables. Este libro analiza desde la ética cómo esa dependencia puede abrir la posibilidad a una vida buena.
El filósofo francés nos insta a romper la tendencia a la autocompasión y al victimismo, algo que va contra el progreso que implica la modernidad, y que se acentúa en las nuevas generaciones.