En una suerte de peregrinación periodística, y a bordo de una casa rodante, Saidon unió la ciudad de Buenos Aires con la meca de cada uno de los santos para participar de las festividades en las que se los celebra.
Una oportuna reflexión sobre nuestra relación con el mundo natural y la emocionante aventura de los científicos que se unieron para salvar al gran tigre del Amur.