El arte de no callar, en primera persona, enlaza la experiencia personal de la actriz con los testimonios, tan verídicos como indignantes, de otras víctimas de abusos sexuales.
Fito Páez en La Puta Diabla utiliza todos los recursos a su alcance (novela epistolar, poesía dramática, comedia) para construir una lengua compleja e intensa, siempre supeditada a la acción.
«Una novela antirrealista que es prácticamente un manifiesto sobre la libertad de las formas literarias y una emocionante aventura amorosa». Alberto Ruy Sánchez