La vida mansa por fuera y requemada por dentro de una doncella granadina que poco a poco se va convirtiendo en esa cosa grotesca y conmovedora que es una solterona en España
En los poemas de José Emilio Pacheco, escribió Octavio Paz, se exalta la victoria de la naturaleza sobre la cultura y al exaltarla la transfigura, la convierte en palabra.
"Poeta mío entre los míos, lo que más celebro en él es la fiereza, esa amarra entre vida y poesía que llega a lo libérrimo, el tono, el tono, como dijo Vallejo, el epicentro de decir el Mundo. Tanta es la afinidad entre visión y lenguaje entre los dos... Leo y releo sus papeles y oigo al abismo en ellos, el tiempo, ese Nadie que tanto lo estremece. A caballo en su Nadie va y viene Juan Manuel y oigo el relincho hasta las estrellas". Gonzalo Rojas