Entre visillos (Premio Nadal 1957) retrata el ambiente, el conservadurismo y la hipocresía que subyace en una ciudad de provincias española de mediados del siglo pasado.
En una suerte de peregrinación periodística, y a bordo de una casa rodante, Saidon unió la ciudad de Buenos Aires con la meca de cada uno de los santos para participar de las festividades en las que se los celebra.