¿Cómo expresarnos de forma correcta, amena y comprensible sin discriminar a la mitad de la población? ¿Es nuestro lenguaje sexista? ¿Y las autoridades encargadas de darle esplendor?
La psiquiatra Anabel Gonzalez, autora de Lo bueno de tener un mal día, regresa con un libro que nos ayudará a curar las heridas que nos dejan el abandono, la ausencia y las pérdidas.