Un plan revolucionario para reducir nuestra ingesta calórica, estimular la reparación celular y prevenir enfermedades como el cáncer, la diabetes o el alzhéimer
Una madre me dijo en cierta ocasión: «No sé cómo puedes decir que la adolescencia es la etapa más apasionante, fructífera y creativa del ser humano. Yo la odio. Me haría falta un manual de instrucciones».