"¿Qué le parece si formásemos un club? Lo llamaremos el Club de los Martes. Nos reuniremos y cada uno deberá exponer un problema real y los demás competiremos para solucionarlo."
En Histopía, David Means despliega una imaginación que distorsiona la realidad de una manera tan descabellada como verosímil, a la altura de Don DeLillo o Foster Wallace.
Una versión inusitada de la tragedia clásica pasada por el tamiz de una sensibilidad moderna y salpicada de referencias culturales contemporáneas, sensualidad y un fino sentido del humor. Murakami en estado puro.