Una novela total sobre la guerra civil española en clave de realismo mágico. La historia de la descomposición total de una familia, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y de una península de casas vacías.
Julian Barnes creció en una familia de tenues experiencias religiosas. Su hermano filósofo, Jonathan Barnes, después de ir a un par de servicios religiosos recuerda haberse sentido como un «niño antropólogo entre antropófagos». Julian Barnes tampoco cree en Dios, pero dice que le echa de menos. Y así comienza esta irónica y divertida memoria familiar –con vívidos retratos de sus abuelos, sus padres, y su hermano filósofo, pero también de los escritores que le acompañan cada día–, una meditación sobre nuestra condición de mortales y una intensa celebración del arte y la literatura.
Una soberbia narración, entre el thriller policiaco y la confesión autobiográfica, que nos adentra en una España profunda e inexplorada y supone un ajuste de cuentas con el pasado.