«¡Qué artista y qué psicólogo!», exclamó Flaubert al leerla. «No vacilo en afirmar que es la mayor novela social de todos los tiempos», dijo Thomas Mann. Dostoievski, contemporáneo de Tolstói, la calificó de «obra de arte perfecta».
Un relato fascinante de cómo el Partido Nazi llegó al poder y cómo los fracasos de la República de Weimar y la miopía de los políticos alemanes permitieron que sucediera.