Un manifiesto que pretende establecer un nuevo contrato social entre hombres y mujeres. Porque es imprescindible construir un mundo más igualitario, más justo, más incluyente. Y es imprescindible hacerlo ya.
Último reducto de la memoria y de los sueños: el cerebro, donde todo ocurre, pero también donde todo puede parar cuando se convierte en una casa a oscuras habitada por nada, nadie, nunca.