Una mordaz denuncia de la violencia en China y de la hipocresía de la Revolución Cultural. Un homenaje a las vidas destruidas de innumerables mujeres que fueron olvidadas entre la multitud. Unas memorias catárticas escritas por una mujer que desafió la censura.
Sus tesis feministas han garantizado a Flora Tristán un puesto en la historia del pensamiento y sus ideas siguen siendo necesarias para transformar el mundo