Un punto importante de esta obra es el aspecto clínico y el desarrollo de la técnica contemporánea que usan los autores en el tratamiento de pacientes.
Julia Shaw, tras adentrarse en los misterios de nuestra capacidad para hacer daño en Hacer el mal, se enfrenta a la realidad de la mente humana: hay que desconfiar de ella porque es más inestable de lo que nos pensamos.