
Memoria de las manos
De cómo abrazarnos y cuidarnos nos convirtió en humanos.
Desde que el ser humano se puso en pie, la evolución lo dotó de un cuerpo especialmente vulnerable, pero también más preparado para el abrazo, y de una mente cableada para empatizar. ¿Y si la verdadera ventaja evolutiva de nuestra especie residiera, entonces, en esa capacidad de vincularnos y cuidarnos?
En Memoria de las manos, Virginia Mend...
De cómo abrazarnos y cuidarnos nos convirtió en humanos.
Desde que el ser humano se puso en pie, la evolución lo dotó de un cuerpo especialmente vulnerable, pero también más preparado para el abrazo, y de una mente cableada para empatizar. ¿Y si la verdadera ventaja evolutiva de nuestra especie residiera, entonces, en esa capacidad de vincularnos y cuidarnos?
En Memoria de las manos, Virginia Mend...
