La utilización del concepto de “raza”, que afianzó el fenómeno de racialización de la sociedad fue clave para justificar la esclavitud, la desigualdad y la segregación.
La primera tarea de un país es reconocerse en sus clásicos y la segunda reconciliarse con aquellos que tuvieron la valentía de denunciar, sin reservas, los desmanes y barbaridades propios.
Edición de Francisco Fernández Buey