En la conclusión de esta trilogía postapocalíptica, los ejércitos rebeldes se acercan cada vez más y el destino de la Nueva América recae sobre los hombros de Eve.
La gente cree que los piojos sólo sabemos picar y tumbarnos a la bartola entre una y otra picadura, pero no es verdad. ¡Como si no tuviéramos nuestros propios sentimientos!