Partiendo del convencimiento de que vivir es escribir, y de que corresponde al creador resistir en su camino, La Invencible es, en realidad, la propia escritura.
Un grandísimo accidente en la infancia y un largo y duro camino de recuperación marcaron su vida y su carácter, y la convierten en un ejemplo de esfuerzo y de lucha que impacta y motiva.
"La verdad, hubiera querido que un libro como este llegara a mis manos cuando tenía quince años. Como todavía no lo hay, y estoy segura de que hay miles de niñas, adolescentes y mujeres adultas repitiendo lo que yo viví, decidí hacer el libro que creo les puede servir".