Se puede ser conservador de muchas maneras, pero no se es de ninguna forma sin una educación de la mirada y del sentido del agradecimiento con respecto a las costumbres e instituciones heredadas.
En el camino, un libro que fue la biblia y el manifiesto de la Generación Beat, se ha convertido en una novela de culto y en un clásico de la literatura norteamericana.