Todo este libro es una pequeña maravilla ya que nadie sabe más que Delibes lo que es Castilla ni escribir en un lenguaje más puro y alejado de toda retórica.
Sorprendente como Nada, esencial como El Principito, universal como El Barón Rampante y original como La elegancia del erizo. Un debut inolvidable. Una novela sensible, exquisita y osada, para lectores y escuchantes de todas las épocas y todas las edades.