El año de Artaud se interna en la no siempre armoniosa relación entre la acción política y los sueños de una música que supo encarnar la imaginación utópica de su tiempo.
Sergio Aisenstein tiene una vida de novela. Y la tuvo desde el principio: sus memorias, enredadas en los hilos de la ficción, son un viaje alucinado y misterioso ya desde su infancia.