Vivimos en la época del desánimo: lo cotidiano parece perder brillo y las promesas del progreso, la tecnología o la democracia no nos entusiasman como antes. Sin embargo, continuamos buscando el encanto de la vida.
“Hay personas que viajan para contarlo, y entonces producen ese género menor, la crónica de viajes. Hay personas que viajan para saber, y entonces nos escriben. Eso es, sin duda, lo que hizo Melba Escobar en esta indagación apasionada de uno de los grandes misterios contemporáneos: Venezuela”. Martín Caparrós.