Gibson muestra cómo la idea demonológica de la bruja se originó, creció y fue cambiando con el tiempo, pero no murió. Un libro brillante y perturbador sobre una historia que es a la vez antigua y moderna.
Una nueva y radical interpretación žižekiana de Hegel —el hombre y su obra—, un gigante de la filosofía que cambiará nuestra forma de pensar en la era poshumana en la que nos adentramos.