La fraternidad, la gran olvidada de la tríada revolucionaria, vuelve a reivindicarse en el pensamiento y el discurso político más actual, pero también al precio de confundirse con las ideas de solidaridad y confraternidad. El filósofo Angel Puyol reflexiona sobre el sentido político de este concepto, su historia (como son los momentos estelares de la fraternitas cristiana y la fraternité revolucionaria) y sus frecuentes malentendidos.
Se puede ser conservador de muchas maneras, pero no se es de ninguna forma sin una educación de la mirada y del sentido del agradecimiento con respecto a las costumbres e instituciones heredadas.