¿Qué es más peligroso una Roomba que barre tu casa o dejar el coche abierto? ¿Qué tienen en común tu cuenta de Instagram y la pulsera de actividad que llevas en tu muñeca? ¿Por qué, a pesar de no haber impagado nunca una deuda, te pueden denegar un crédito? ¿Por qué te sientes intimidado cuando la Policía te identifica por la calle pero no te preocupa lo más mínimo el rastro de geoposicionamiento que dejas en tu móvil?
El último, y como siempre divertido, libro de María Martín es un viaje por el lenguaje inclusivo que destierra la manida idea de que expresarnos de forma no androcéntrica sea ni difícil ni feo