Como un mago que regresa al camerino tras su actuación y empieza a sacarse de los bolsillos los artilugios escondidos, Félix J. Palma nos revela sus trucos.
¿Cómo expresarnos de forma correcta, amena y comprensible sin discriminar a la mitad de la población? ¿Es nuestro lenguaje sexista? ¿Y las autoridades encargadas de darle esplendor?