El método español facilitó la implantación de los avances europeos, la educación y la conservación de esos idiomas y costumbres que no chocaran con la doctrina católica.
Hace más de 50 años que el régimen castrista echó a andar un mecanismo para que la sociedad cubana olvidara su pasado, no cuestionara su presente y diera por sentado el futuro comunista.