Un relato sobre el suicidio sin morbo ni moralina, enhebrado de humor tenebroso, y en el que los sueños imponen su propia realidad; la consolidación de Julio José Ordovás como novelista.
Un autorretrato roto, un cuaderno del sufrimiento psíquico que describe sin ambages los síntomas e intensidades de un trastorno de ansiedad prolongado, y su oscura floración.