Libro tras libro, los cuentos de Fabio Morábito se han hecho cada vez más radicales en su manera de mostrarnos que la imaginación no es un gracioso atributo de la mente, sino tal vez la única manera de no sentirnos excluidos del mundo real.
Una primera novela fascinante, desgarradora y a la vez hilarante. Religión, familia y arraigo se mezclan en una suerte de comedia negra profanamente bíblica.