Siempre es mejor tarde que nunca. Una novela feel-good con grandes dosis de humor que cuenta las experiencias de tres nannies de más de cincuenta años que se reúnen cada lunes en un café para compartir sus respectivas historias de desespero.
«El último año de la Segunda Guerra Mundial visto a través de la mirada de una niña cargada de toda la fantasía que se necesita para cubrir la inaudita violencia de la realidad.» Marie Claire