Libro tras libro, los cuentos de Fabio Morábito se han hecho cada vez más radicales en su manera de mostrarnos que la imaginación no es un gracioso atributo de la mente, sino tal vez la única manera de no sentirnos excluidos del mundo real.
Raymond Carver había ya ingresado en ese parnaso donde la obra de un escritor está completa. Al parecer, todo lo que importaba había sido ya publicado. Pero ahora, años después de su muerte, la viuda de Carver, escritora y poeta, ha encontrado y editado cinco relatos. Relatos espléndidos, estremecedores, con hombres que han dejado de beber y están en la línea divisoria entre dos vidas, con parejas que ya no se aman y empiezan a mirarse como extraños, con un escritor que ha abandonado a su mujer y está intentando empezar a escribir otra vez a partir de «ese vacío que es el comienzo de todas las cosas».