«John Fante puede ser todavía un desconocido para muchos, pero, si llega a leer una sola de sus obras, es imposible olvidarlo y no seguir con todas las demás» (Manuel Hidalgo, El Mundo).
Un autor de culto, un manuscrito perdido y un hijo a la deriva en el verano de Madrid: humor, atmósfera y extrañeza en la confi rmación de una voz felizmente excéntrica.