Marta Sanz cierra la trilogía del detective Arturo Zarco diseccionando los relatos sobre la memoria: una novela negra que prolonga la posibilidad de la novela política.
Entre las conspiraciones conceptuales de Don DeLillo y las ficciones errantes de W. G. Sebald, Carlos Fonseca vuelve con una novela rabiosamente contemporánea, impresionantemente ambiciosa.
La primera novela de Elena Medel: un recorrido por las últimas décadas de la historia de España y un retrato lírico y honesto de dos mujeres trabajadoras.
El descubrimiento de una maestra del cuento contemporáneo –desconocida para la mayoría de los lectores–: perspicaz, sutil y profundamente humana. La antología imprescindible con sus mejores piezas.
Éste es el relato de un día cualquiera en la vida de un estudiante universitario en los años noventa. El protagonista transita por una ciudad hostil, mecanizada, desde las aulas de la facultad a los barrios obreros de la periferia, sin otro interlocutor que su propio pasado, que entrecorta un discurso demoledor sobre la sociedad y sus ilusiones. Con una voz en la que resuenan la ira festiva de Henry Miller y la impudicia moral de Louis-Ferdinand Céline, esta novela sigue siendo, quince años después, un ataque sin misericordia al buen gusto convencional, a las intenciones más o menos bondadosas y a la omnipotencia del mercado. La novela fue finalista del Premio Herralde de Novela. «El libro se lee y estremece» (Rafael Conte, ABC).