Muertes, engaños, y un detective con demasiadas cosas que esconder de su pasado. La segunda investigación del singular tándem formado por Hawthorne y el mismo Horowitz.
«El odio es un animal hermoso, imposible de encerrar, con sed de sangre. El odio se despereza, se extiende y te atrapa. Se alimenta de tu rabia. Y al final vuelves a odiar. Porque es fácil. Porque lo necesitas».