Atmósfera opresiva, suspense desde la primera página, así como un viaje a los miedos más atroces del ser humano. Estamos ante una novela que supone una revelación.
Kinsey deberá agudizar su olfato de investigadora para lidiar con peligrosos psicópatas, desaprensivos inquilinos y caseros y ciudadanos aparentemente honestos.