Al abrir el antiguo horno de leña el olor a pan recién hecho acarició el alma de Marina. Cerró los ojos, inspiró lentamente. Olor de infancia. Olor a hogar.
35 crónicas inteligentes, conmovedoras y mordaces que nos demuestran, por muy increíble que parezca, que la génesis de los cuentos de Keret está muchas veces en sus propias vivencias.
Una novela romántica espectralmente divertida en la que nada es lo que parece y en la que alcanzar «el cielo» solo es cuestión de amor y confianza... Y de muchas risas.