Debido a su condición especial, Ariadna es reclutada por la Agencia Antiespectros, sin posibilidad de rechazar su oferta.
Desafiando el miedo a lo desconocido, afronta con determinación el entrenamiento intensivo en la Agencia. A medida que sus días se llenan de situaciones imprevisibles y desentraña misterios que desafían toda lógica, forja nuevas relaciones, amistades y deseos que nunca imaginó.