En sus libros sobre África, Mankell denuncia las injusticias de la pobreza. Pero en Jugar con fuego nos ofrece, además, un himno a la alegría de vivir, al valor y, sobre todo, a la esperanza.
La esperada segunda parte de Los Absolutos, una trepidante historia entre la fantasía y la realidad, con atrayentes personajes, giros inesperados y terribles secretos...