La situación en Palacio es cada vez más peligrosa. Los rebeldes atacan tanto por el norte como por el sur y America, las chicas que siguen en la selección y Maxon se encuentran en verdadero peligro.
Sofia Quinn es una ladrona de guante blanco en busca de venganza. Gideon Marchant es el hacker informático más infame de los rebeldes. No pueden fiarse el uno del otro.
En la conclusión de esta trilogía postapocalíptica, los ejércitos rebeldes se acercan cada vez más y el destino de la Nueva América recae sobre los hombros de Eve.