Un viaje a su verdadero mundo de sensaciones, hasta hoy desconocido, que nació en la habitación de un conventillo de Valentín Alsina e inspiró al artista que conquistó todo un continente.
La autora de este libro lo siguió desde el año 2012: el resultado es el retrato profundamente vivo, y por momentos triste, de un hombre rápido, herido, furioso.