Las jornadas de trabajo de las amas de casa parecen tener 48 horas. Si no, no se explica que puedan mantener a flote lo que se suele denominar «familia». Que si la colada, que si las compras, que si preparar la comida, que si ordenar la casa, que si pasar la fregona..., pero, eso sí, ¡siempre con buena cara! Capitán de una nave que parece siempre estar a punto de hundirse, el ama de casa debe adem...