El mayor espía de la historia, un hombre brillante y encantador que encabezó la contrainteligencia británica contra la Unión Soviética durante el apogeo de la Guerra Fría.
No han cambiado demasiado las cosas desde entonces, aunque a partir de la organización nacional de 1853 y la capitalización de 1880, el centralismo fue ejercido ya no por la provincia de Buenos Aires, sino por el presidencialismo instalado ?no casualmente? a orillas del Río de la Plata.