En una desesperada carrera contrarreloj, Milo está dispuesto a sacrificar lo que sea necesario con tal de pararle los pies al asesino que amenaza con sembrar Barcelona de cadáveres.
Glasgow década de 1950. La guerra ha terminado, pero no así la batalla para dominar las calles de una de las ciudades más violentas de Europa, calles en las que sólo los más duros pueden sobrevivir.