Puesto que el radar turístico no ha detectado todavía la cultura y las bellezas naturales de Guǎngdōng, para muchos viajeros la provincia está aún por descubrir, lo que permite disfrutar con tranquilidad de un sinfín de lugares de interés (por no hablar de un dim sum delicioso).
• Subir a Kāipíng, unas espectaculares atalayas, reconocidas por la Unesco.
• Asombrarse ante los "dragones enroscados"...