
Vivir sin pedir permiso
QUERER ES PODER.
Lo sé bien. Tengo setenta y un años y nada me frena.
Me dijeron que no me parecía en nada a los protagonistas habituales del bushcraft, hombres robustos y jóvenes, o al menos más jóvenes que yo. Pero eso a mí no me importó. Sin hacer caso de las voces que me aseguraban que había perdido el juicio, me fui al monte a construir.
Hoy, llevo cuatro cabañas a mis espaldas, hechas con mi...
QUERER ES PODER.
Lo sé bien. Tengo setenta y un años y nada me frena.
Me dijeron que no me parecía en nada a los protagonistas habituales del bushcraft, hombres robustos y jóvenes, o al menos más jóvenes que yo. Pero eso a mí no me importó. Sin hacer caso de las voces que me aseguraban que había perdido el juicio, me fui al monte a construir.
Hoy, llevo cuatro cabañas a mis espaldas, hechas con mi...
