Cuando en diciembre de 2012 Benedicto XVI comunicó que renunciaba al papado, pocos sospechaban que ese día cambiaría el curso de la Historia.
Y es que por primera vez era elegido Sumo Pontífi ce un jesuita que además era argentino y que, por si fuera poco, mostraba una actitud muy diferente a la de sus sucesores. Un aire nuevo que lo convertiría en el primer Papa en muchos años que interesaría ta...