Marco Polo, quien quizá visitó Bagan –o no– en sus viajes, lo describió como "una de las mejores vistas del mundo". Pese a siglos de abandono, saqueo, erosión y terremotos frecuentes, por no hablar de una restauración discutible, contemplar esta llanura repleta de templos sigue siendo impresionante e inolvidable.
• Maravillarse ante Ananda Pahto, un templo de proporciones perfectas con cuatro buda...