Remotos, abruptos y gratificantes, los estados más occidentales del país –Rakáin (o Rakhine, antes Arakan) y Chin– siguen atrayendo a pocos turistas. Quienes llegan al primero suelen recluirse en las aguas turquesas y la impoluta arena de Ngapali Beach, en la bahía de Bengala, principal destino playero de Myanmar. Pocos se aventuran más al norte hasta la antigua capital Rakáin de Mrauk U, increíbl...