Lía llega a Elí de Sol con un solo objetivo en mente: sacar a su madre de allí antes de que los vecinos organicen una quema en la plaza del pueblo.
El plan parece sencillo, pero el problema con los planes de Lía es que rara vez salen como desea, así que no se sorprende cuando las cosas empiezan a complicarse desde el primer minuto y se ve envuelta en diversas situaciones surrealistas con un perro,...