Quienes piensen que las costas norte y este de Jamaica son tranquilas es que aún no conocen el oeste, una tierra de largas playas y puestas de sol encarnadas donde la hedonista ciudad de Negril brilla como una república independiente de la indolencia. Además de la producción de caña de azúcar y el cultivo subrepticio de la mejor marihuana del país, la razón de ser del oeste de Jamaica es casi excl...